¡Bienvenidos al blog Tizano!

Aquí podréis encontrar información, consejos, curiosidades, y todo lo relacionado con esos artículos que llenan nuestra cabeza de sueños: los sombreros y tocados.

Pero antes de entrar en materia, fundamental: presentarnos.

Permíteme comenzar a mi.

Soy Isabel. Ambientóloga de profesión, curiosa por naturaleza, positiva por decisión, viajera incansable, apasionada de la artesanía, y cabeza pensante y “tocada” que dirige este proyecto que es Tizano.

Te preguntarás qué ha llevado a una ambientóloga a diseñar y elaborar tocados artesanalmente. Buena pregunta. Podría decirte que mi pasión de toda la vida por la sombrerería o la moda, pero mentiría. Mi caso no ha sido ese. Como decía antes soy una apasionada de la artesanía, y eso sí lo he sido siempre.

De pequeña me pasaba horas dibujando o haciendo manualidades, lo que fuera, siempre que diera rienda suelta a mis manos. Después de experimentar un poco con la marroquinería, y estando ya en la facultad, cayeron en mis manos mis primeros alicates, que junto a unas cuentas de cristal verde olivina y algo de alpaca, dieron lugar a mi primer par de pendientes. ¡Qué orgullosa estaba de ellos! Y así, aquellas manualidades infantiles, dieron lugar a esta adulta artesana. Esta pasión me ha acompañado siempre, simplemente, hemos crecido juntas.

A partir de ahí, en paralelo a mi desarrollo profesional en el terreno ambiental, no dejé de formarme en diferentes ámbitos artesanos, hasta que en 2008, tuve el placer de conocer a Ana de la Guerra, artesana sombrerera de gran trayectoria profesional, con la que me inicié en el mundo de la sombrerería, que hasta ese momento era todo un misterio para mí. Supongo que Ana sembró en mí una semilla que, de momento, se quedó latente.

Después de años “deambulando” por el mundo artesano, decidí que era el momento de poner límites a mi curiosidad y centrarme en un sólo ámbito de la artesanía si quería poder desarrollarlo a fondo. Como todos sabemos “quien mucho abarca, poco aprieta” y digamos que llegó mi momento de dejar de intentar abarcarlo todo. Así que decidí concentrar mis esfuerzos y ahí sí, me decanté por la sombrerería artesanal.

¿Por qué? Pues porque ofrece mil posibilidades: formas, materiales, técnicas,…hay tantas opciones como puedas imaginar, y al seguir un proceso creativo 100% artesanal aun tiene menos límites. Esa libertad, me seduce. Sin embargo, la razón principal es que llevar un sombrero o tocado, te hace sentir como ningún otro artículo. Quien lo haya llevado alguna vez, entenderá el efecto al que me refiero. Puede que se deba a lo poco habitual de vestir esa prenda actualmente, pero me gusta pensar que cada pieza conecta con su dueña de inmediato, la refuerza, la empodera, y consigue un efecto…mágico en ella. Y a mí, ¡me apasiona ese momento!

Así decidí explorar mis habilidades sombrereras. Al camino para hacerlo, sin embargo, me “empujó” la diseñadora almeriense de zapatos de lujo Patricia Rosales, y el curso que impartió en su tierra. Sí, era un curso sobre diseño de zapatos. Sí, lo sé, nada que ver con los sombreros. No me preguntéis cómo, pero en esos días, se creó una atmósfera muy especial, y de la que han surgido varios y variados proyectos, algunos relacionados con el mundo de los zapatos, otros con el de los sombreros y otros que nada tienen que ver con la moda. Es lo que ocurre cuando menos lo esperas: de pronto, todo fluye, todo encaja y brotan ideas geniales. Una de ellas fue Tizano, mi marca personal de sombrerería artesanal.

Desde ese momento. Mucha ilusión. Muchos obstáculos de los que aprender. Menos dormir y  más formación. Ya sea de manera autodidacta o a través de talleres o cursos especializados, necesito aprender sin parar. Necesito investigar, descubrir, ampliar las técnicas que aplico, experimentar, probar…no lo puedo evitar, ¡soy así de curiosa!

Además, en este camino, he podido comprobar una vez más, que estoy rodeada (yo, y tu seguro que también) de personas fantásticas, que no han dudado en brindarme su apoyo en este proyecto. Porque seamos sinceros: el logotipo, esta web, las fotos y hasta una equipación ciclista (si, si, tal cual. Ya te lo explicaré con más detalle), no podían ser obra sólo de una servidora. Hay detrás de este proyecto un montón de personas, que con su granito, granazo o tonelada de arena, lo están haciendo posible. A todas ellas ¡gracias!

Llegada a este punto, sólo me queda invitarte a unirte a este equipo, del que eres parte fundamental. Estoy deseando conocerte. Acabó mi turno, ¡te toca presentarte!

¡Te espero, para llenar tu cabeza de sueños!